Diario de Jimena Tejeda

Un diario lleno de sorpresas sobre cómo ser mamá

Semanas 1 y 2

¡Felicidades!
No, espera, aún no estás embarazada. Puede ser bastante confuso empezar a contar el embarazo desde dos semanas antes de la concepción, sin embargo, aquí te va la explicación…

Las 40 semanas (aproximadas) que dura un embarazo se empiezan a contar desde el primer día de tu periodo más reciente. Es decir, entre el primer día de tu periodo y la liberación de un óvulo listo para ser fecundado, usualmente hay alrededor de 15 días (2 semanas). Si tu periodo es regular, lo más probable es que quedaste embarazada aproximadamente 15 días después de empezar tu último periodo. La cuenta empieza desde tu última regla ya que es más fácil poder recordar el último día de tu periodo que saber el día exacto en que quedaste embarazada. Como si no fuera lo suficiente confuso, cada embarazo es distinto y un bebé puede nacer a término desde la semana 38 hasta la 42.

Sin embargo, aunque aún no estés embarazada ya podrías estar preparándote para estarlo. Si está en tus planes poder quedar embarazada en los siguientes meses es importante que empieces a tomar pastillas prenatales, en especial pastillas que contengan ácido fólico y vitamina B12. Empezar a suplementar tu cuerpo con estas vitaminas y minerales previene defectos en la formación de tu futuro bebé, así como un embarazo más saludable para ambos. Se recomienda comenzar a tomar pastillas prenatales desde 3 meses antes de quedar embarazada, de esta manera ayudas a tu cuerpo a estar en las mejores condiciones. Si tu embarazo te tomó por sorpresa y no tuviste la ventaja de empezar tus prenatales desde antes, no te preocupes. En cuanto veas las dos líneas positivas, pregunta a tu médico por pastillas prenatales y enfócate en una nutrición balanceada y un peso saludable durante los siguientes meses.

Semana 3

¡Esta semana se da la concepción! Tu embarazo ha comenzado oficialmente, aunque los más probable es que aún no lo sepas, ni lo sabrás por algunas semanas más. Luego de liberar un óvulo, tu cuerpo espera que este sea fecundado por un espermatozoide. En una carrera por la vida en la que tan solo un espermatozoide llegará a fecundar ese óvulo, los espermatozoides viajan hacia las Trompas de Falopio para encontrarse con el óvulo. Luego de ser fecundado, el óvulo libera una sustancia que sella la capa exterior y no permite que más espermatozoides entren. Durante las siguientes horas y días este óvulo fecundado pasará por división celular, así aumentado en tamaño y en número de células. Pasará los siguientes días viajando desde las Trompas de Falopio hasta el útero para poder implantarse allí. Algunas de las células se convertirán en la placenta y otras de las células se convertirán en tu futuro bebé.

El sexo del bebé es determinado por los espermatozoides que produce el hombre, y desde el momento de la fertilización ya está determinado si tendrás una niña o un niño. Pero no te apresures, pasarán muchas semanas antes que lo puedas averiguar, hasta este momento tu bebé es un conjunto de células que se multiplican rápidamente y no mayor en tamaño que el punto al final de esta oración.

Semana 4

Para esta semana tu bebé se habrá implantado en tu útero. No te dejes engañar por el diminuto tamaño de tu bebé, esta semana es como el de una semilla de amapola. Aunque es muy pequeño aún, tu bebé se desarrolla a pasos agigantados y está formando el saco vitelino, el cual semanas después se incorporará para ser parte del tracto digestivo de tu bebé.

Puede que aún ni sospeches que estás embarazada, yo no lo hice hasta la siguiente semana. Tu cuerpo podrá tener síntomas muy parecidos a los del síndrome premenstrual al inicio del embarazo, por lo que es fácil confundir el inicio del embarazo con que pronto tendrás tu periodo. Puede que te sientas hinchada, cansada y con los pechos adoloridos.

Junto con todos los cambios que atraviesa tu cuerpo que aún no son visibles, tu cuerpo empezará a producir la hormona gonadotropina coriónica o hCH que ayudará a mantener la pared interna del útero, el ambiente ideal para tu bebé. Al mismo tiempo esta hormona le envía una señal al ovario para que interrumpa la liberación de óvulos cada mes, lo cual impide la menstruación. También podrás ver un sangrado muy leve, el cual se le llama "sangrado de implantación" y se da cuando tu bebé se ha implantado en la pared el útero. Por lo regular es leve y aparece en un 30% de las mujeres, no es de alarmarse.

Semana 5

La placenta, que es el órgano que se forma durante el embarazo para darle vida a tu bebé está en construcción. Esta se encargará de llevar nutrientes hacia tu bebé y desechar lo que el cuerpo de tu bebé ya utilizó. Por el momento tu bebé es como el tamaño de una semilla de naranja y tiene una pequeña cola. Recuerda que si te haces un ultrasonido aún no verás nada parecido a la forma de un ser humano, sino un pequeño punto con varias capas. Estas capas se desarrollarán en el cuerpo y placenta de tu bebé. Mientras todo esto sucede los niveles de gonadotropina coriónica o hCH estarán lo suficientemente altos para poder confirmar un embarazo con una prueba casera. Prepárate para una gran sorpresa, puedes enfrentar sentimientos de emoción y felicidad, pero también de miedo a lo desconocido y ansiedad, en especial si es tu primer bebé. Durante esta semana el sentimiento que dominó en mi cabeza fue dificultad para asimilar la idea. Estaba contenta pero también algo asustada. No te presiones si no te sientes emocionada al principio, a muchas nos cuesta asimilar la idea de un cambio tan grande. Tienes todavía 35 semanas más para ir asimilando este embarazo y por el momento te recomiendo compartir la noticia solo con quienes tú te sientas cómoda y en mucha confianza ya que pueden ser semanas muy cargadas de cambios emocionales.

Semana 6

Para esta semana puede que ya sientas varios síntomas del embarazo, entre ellos la náusea. La náusea puede aparecer en cualquier momento del día y puede ser desde una sensación molesta que no te deja en paz, hasta vómitos después de las comidas. Para mí la náusea empezó muy fuerte, el pollo, carne y todas las fuentes de proteína animal me disgustaban y solo con pensar en ello empezaba la náusea. Lo único que podía comer eran cosas con limón y tostadas de pan. Me preocupé de no tener una dieta sana y balanceada, pero en el momento fue lo mejor que le pude ofrecer a mi cuerpo y a mi bebé sin terminar devolviendo la comida en el baño. Eso sí, me enfoqué en tomar mis vitaminas prenatales todos los días, sabía que aunque no estaba comiendo suficientes calorías no me iban a faltar vitaminas y minerales.

Durante esta semana podrás agendar una cita con tu médico y confirmar el embarazo mediante una prueba de gonadotropina coriónica o hCH en sangre, o bien un ultrasonido. Es normal que te duelan los pechos y se vean más grandes, tu cuerpo se empieza a preparar para producir leche en algunos meses y con eso viene un aumento de talla de sostén. ¡Disfrútalo mientras dure! También puede que estés yendo al baño frecuentemente, el cuerpo manda más irrigación sanguínea a la zona pélvica, lo que causa ganas frecuentes de orinar.

En esta semana sucede algo muy emocionante y es que la cara de tu bebé está empezando a formarse. Se están formando pequeños pliegues los cuales se convertirán en sus ojos, su boca y sus oídos. Durante esta semana también se están empezando a formar sus riñones, hígado, y su corazón, el cual estará latiendo aproximadamente a 110 latidos por minuto. Una de las partes más emocionantes es cuando escuchas su corazón por primera vez, prepárate para un momento muy emotivo.

Semana 7

Esta semana pasa algo muy importante y es que tu bebé empieza a desarrollar su cordón umbilical. Este sirve como una manguera que une al bebé y la placenta, le lleva oxígeno y nutrientes y regresa al cuerpo de la madre todo el desecho. Además, esta semana también se empieza a formar el tapón de moco en tu cérvix, este sirve para proteger a tu bebé de bacterias y evita que microorganismos dañinos puedan llegar a él de manera que, al final del embarazo y cerca de la fecha de parto, el cuerpo lo expulsa.

Esta semana tu bebé empieza a formar sus manos y pies, pero por el momento sus dedos están unidos en lo que parece una pequeña aleta. Poco a poco cada dedo y cada extremidad se irá formando y distinguiéndose cada uno de sus dedos. Aunque aún no le hayas dicho a nadie que estás embarazada, tu cuerpo te lo recuerda todo el tiempo. Tus pechos pueden estar sumamente doloridos y para esta semana muchas ya han aumentado una talla de sostén. Además, tu apetito puede desaparecer por completo, comidas que antes te encantaban te pueden causar mucho disgusto. Podrás notar que tienes antojos muy raros, durante estas semanas mi cuerpo me pedía todo con limón, con tanta nausea mi comida favorita se convirtió zanahoria rallada con limón y sal.

Otro síntoma muy curioso (y el cual me molestó un poco) fue el exceso de salivación. La ciencia aún no logra confirmar a qué se debe este exceso de salivación al inicio de tu embarazo, sin embargo como casi todos los síntomas que aparecen, las culpables son las hormonas. No te asustes si notas que estás salivando mucho más de lo usual.

Semana 8

Esta semana tu bebé es como del tamaño de una frambuesa. Sus manos, pies y dedos empiezan a separarse y a diferenciarse. Algo que también se está formando son las retinas de tu bebé. Él crece y cambia rápidamente y tu cuerpo es el encargado de llevar todos los nutrientes y el oxígeno necesario para esto. Algo que también está creciendo es tu útero. Al inicio del embarazo tu útero es como del tamaño de un puño, para la semana 8 este puede alcanzar el tamaño de una toronja. Si empiezas a ver que tus pantalones te aprietan, la causa es el crecimiento de tu útero que se prepara para albergar a tu bebé conforme se desarrolle.

La náusea puede llegar a ser una verdadera molestia. Durante estas semanas me levanté hasta 3 veces durante la madrugada para vomitar. Algo que me tranquilizaba es que algunos estudios apuntan que la náusea se relaciona con una baja probabilidad de perdida del bebé y un nivel alto de la hormona progesterona. No te preocupes, si te estás sintiendo mal, tu bebé no tiene ninguno de estos síntomas y la única sufriendo de náusea eres tú.

También puede aparecer cansancio extremo en estas semanas, combinado con que no logras dormir por estar vomitando en la noche, prepárate para quedarte dormida en cualquier momento y en cualquier lugar. Mi consejo es que escuches a tu cuerpo, probablemente sean semanas en las que no puedas estar tan activa debido al cansancio extremo. Siempre he sido muy activa y me sentí un poco culpable ya que el primer trimestre lo único que quería era dormir, sin embargo eso era lo que mi cuerpo necesitaba para estar bien y poder acoplarse al embarazo.

Semana 9

Los niveles hormonales de tu cuerpo han cambiado drásticamente desde que no estabas embarazada, como consecuencia puedes tener baja presión arterial y azúcar baja en sangre, las cuales son la receta perfecta para la fatiga extrema que puedes estar experimentando. En esta semana tu bebé termina su periodo embrionario y pasará a ser un… ¡FETO!

Dentro de las buenas noticias es que pronto los síntomas de náusea y cansancio extremo desaparecerán, para la mayoría de las mujeres estos síntomas mejoran notablemente (si no es que desaparecen) al llegar al segundo trimestre. Mientras tanto, no te estreses si tu dieta no es perfecta. Recuerda: no estás comiendo por dos, sino para dos. Esto significa que en vez de enfocarte en cantidades es mejor que te enfoques en nutrientes. Aunque la náusea no te permita comer porciones abundantes, mantén tus comidas livianas pero llenas de vitaminas y minerales. Procura incluir muchas frutas y verduras, y proteínas de origen animal a tu dieta. Trata de descansar cuando sientas necesario, tu cuerpo está muy ocupado formando otro ser humano 24 horas al día 7 días a la semana. Algunos de los mejores remedios y lo que más me funcionó a mí fue el té de jengibre con limón, si te gusta lo puedes tomar caliente o bien hacer helados en el congelador, son deliciosos y funcionan muy bien para controlar esa náusea que no te deja en paz.

Semana 10

Esta semana los huesos de tu bebé se empiezan a formar. Al mismo tiempo también sus primeros dientes, los cuales aparecen alrededor de los 6 meses. Cada día que pasa tu bebé se asemeja más a la forma de un ser humano. A esto también contribuye que se están formando las rodillas, tobillos y codos.

Otro de los síntomas que no son para nada bienvenidos es la constipación. Este es uno de los más molestos y te puede hacer sentir hinchada e incómoda. Esto se da debido a que tus músculos se relajan, incluyendo el intestino y los movimientos de perístasis. Para ayudarte con esto procura consumir frutas y verduras en gran cantidad. La fibra puede hacer una gran diferencia. Las frutas que más fibra te pueden aportar son las que comes con cáscara como la manzana, ciruela y pera. Tomar agua pura constantemente también es muy importante, esto ayudará a que tu intestino trabaje mejor y todo se logre mover con más facilidad. Ejercitarte varias veces por semana también te puede ayudar. Si ya estabas acostumbrada a un nivel de ejercicio puedes continuarlo y seguir activa durante todo tu embarazo. Si no hacías ejercicio antes de estar embarazada ahora no es el momento de empezar una rutina de ejercicios intensos. Trata de empezar poco a poco y dale tiempo a tu cuerpo para acoplarse a la nueva rutina de ejercicio. Entre los mejores ejercicios durante el embarazo están: nadar, caminar y bailar. Procura no hacer ejercicios de alto impacto o que puedan poner en riesgo tu bienestar o el de tu bebé. Todos aquellos que puedan involucrar caídas o golpes es mejor que los dejes fuera de tu rutina. Antes de quedar embarazada mi ejercicio favorito era una clase de cardio en mini camas elásticas, la cual decidí posponer hasta que mi bebé nazca ya que el riesgo de caída es alto, aún más cuando la panza empieza a crecer y tu centro de gravedad cambia.

Semana 11

Esta semana los dedos de las manos y los pies de tu bebé se separan, además los oídos migran a los lados de la cabeza, asimilando cada vez más la forma de un ser humano. Durante todo el embarazo tu volumen sanguíneo aumenta para satisfacer las necesidades de ambos (mamá y bebé). Uno de los síntomas más comunes son los mareos en especial cuando te levantas muy rápido de la cama. Personalmente, experimenté de un par de sustos al despertarme y perder el equilibrio, por lo que decidí despertar más lentamente y para evitar mareos extremos al salir de la cama.

Puede que tu apetito vaya en aumento y para la mayoría de mujeres la náusea mejora notablemente acercándose al segundo trimestre. El aumento de progesterona te puede hacer sentir más hinchada y con muchos gases, por lo que te digo, ¡bienvenida al embarazo! En lo personal yo esperaba verme radiante en el primer trimestre, y no fue así. Junto con todos los cambios hormonales también vinieron fuertes dolores de cabeza los cuales no me permitían dormir. Me levantaba muy desvelada y con poca energía, así que traté de no poner expectativas muy altas en cuanto a como me tenía que ver o sentir. Todos estos cambios que experimenté durante la semana 11, me ayudaron a ser más realista con mi embarazo y a entender que a ciertas mujeres les sienta muy bien el embarazo, mientras que a otras, como a mí, no tan bien en estas primeras semanas.

Semana 12

A estas alturas tu bebé ya es del tamaño de un limón, y pesa aproximadamente 1 onza. Es increíble que para esta semana ya casi todos los sistemas del cuerpo están formados, aunque aún les falta mucho por madurar en el resto del embarazo, las estructuras principales ya están. El sistema digestivo de tu bebé está empezando a practicar movimientos de contracción y la glándula pituitaria ya produce hormonas. Por otro lado, la médula ósea ya produce glóbulos blancos, los cuales ayudarán a tu bebé a pelear contra infecciones cuando llegue al mundo.

Puede que sientas una mejoría notoria en algunos de los síntomas como la náusea, pechos adoloridos, fatiga y cansancio. Al acercarse el segundo trimestre la mayoría nos empezamos a sentir mejor. En mi caso, la mejoría fue muy notoria y voy teniendo más apetito. A lo largo de la semana 12, tu útero será del tamaño de una toronja y empezará a migrar al centro de tu abdomen, lo que puede mejorar considerablemente esas ganas frecuentes de orinar.

Hablando de emociones es importante que platiques con tu pareja sobre los sentimientos encontrados al estar embarazada. Para algunas es éxtasis y felicidad total, para otras como yo, es falta de energía, cansancio y un poco de ansiedad. Platicar con mi pareja me tranquilizó enormemente y es normal sentir toda clase de sentimientos (algunos lindos, otros no tanto) durante esta etapa, así que no te preocupes mucho por este tema. Recuerda que el cambio más obvio es en tu cuerpo, pero tu mente, tus emociones y tu forma de pensar ahora en diferente. ¡Eres mamá! Y eso puede ser un poco abrumador al inicio, por lo que te recomiendo que lo tomes con calma y paciencia porque estás atravesando un gran cambio.

Semana 13

Otro cambio que experimentará tu bebé es en sus huesos, ya que se está formando la estructura ósea de sus brazos y piernas, por lo que ya puede realizar movimientos suaves y poco coordinados, pero aún falta para que puedas sentir esas patadas y movimientos dentro de ti. Esta semana también se están formando sus cuerdas vocales, las responsables de las risas y el llanto que estarás escuchando en algunos meses.

Para esta semana ya había recuperado muchas energías, mi cansancio se redujo notablemente y por fin, ¡regresé al gimnasio! Me hacía mucha falta ejercitarme y moverme para sentirme bien. Eso sí, existen algunas precauciones que debes tomar cuando te ejercites.

  1. Procura no levantar mucho peso, hacer pesas está bien pero ahora no es el momento para agregarle 20 libras más a tu barra.

  2. Ten cuidado con actividades que puedan involucrar una caída como equitación y evita los deportes de alto contacto como el boxeo.

  3. Te recuerda que uno de los mejores ejercicios para el embarazo es la natación, ya que es de muy bajo impacto, fortalece tu sistema vascular y es un deporte que facilita mucho tu movilidad.

Con respecto a la comida, esta ha sido mi forma de vivir los antojos: si tengo antojo de algo lo como, siempre controladamente y procurando no abusar con la comida, al final lo que quieres y necesitas es que, en su mayoría, tu dieta sea balanceada y saludable.

Semana 14

¡Bienvenida al segundo trimestre!
Este trimestre es el de la buena fama y por muchas razones: las náuseas probablemente mejoren significativamente, tienes más apetito, más energía y fue en este trimestre fue donde por fin me empecé a sentir radiante y no con las ojeras hasta el piso gracias a ese cansancio devastador.

Siguiendo con las buenas noticias, ¿sabes quién creció aún más? ¡tu bebé! Ahora es del tamaño de una naranja y ya tiene pelo. A este primer pelo que desarrolló tu bebé se le conoce como lanugo, es muy fino y cubre casi todo su cuerpo. Aunque lo más probable es que no lo veas ya que empieza a desaparecer cuando se acerca tu fecha de parto. En algunos casos, en especial los bebés prematuros, nacen todavía cubiertos de lanugo aunque luego se caerá.

Algo emocionante es que ya puedes empezar a buscar ropa de maternidad, ya que muy probablemente la tuya te esté comenzando a apretando. Puede ser un poco abrumador escoger tu talla pero no te preocupes, es más fácil de lo que crees. Busca la misma talla que eras antes de quedar embarazada, por ejemplo en blusas talla S, M, o L. Y en pantalones talla 2, 4, 6, 8 o 10. La ropa de maternidad está hecha con las mismas tallas que la ropa normal, solo que con un poco mas de espacio en la pancita. Procura escoger ropa en la que te sientas cómoda y recuerda que aún crecerás más, así que no compres ropa que te quede justa en el momento, ya que lo más probable es que no vayas a poder usarla por mucho tiempo más.

Semana 15

Por fin empieza a aparecer ese “bump” que tanto esperabas, tu bebé es más o menos del tamaño de una pera y está muy ocupado creciendo a paso acelerado. Tu bebé también practica muchos movimientos adentro de tu panza, sin embargo estos no son movimientos coordinados y faltará tiempo para que empiece a coordinarlos. No te preocupes si aún no sientes movimientos dentro de ti, pasarán algunas semanas más antes que puedas sentir patadas o pequeñas burbujas dentro de tu vientre.

Para esta semana las náuseas desaparecieron por completo, por primera vez en mucho tiempo me sentí yo misma de nuevo y pude volver a disfrutar de comer. Sin embargo, apareció otro síntoma inesperado, encías que sangran. Esto me sorprendió en una cita para limpieza dental, ya que una de las preguntas que me hicieron antes de comenzar la limpieza era si estaba embarazada. Durante el embarazo es común que tus encías estén más sensibles y puedan sangrar. Uno de las principales razones por las que debes tener una buena higiene dental, ya que durante este período estarás más propensa a padecer gingivitis y placa bacteriana. Yo sé que siempre te lo dicen, pero confía en mí cuando te digo que te pases el hilo dental todos los días, tus encías te agradecerán el esfuerzo extra.

Semana 16

Tu bebé es del tamaño de un aguacate y pesa de 3 a 4 onzas. Algo muy emocionante que sucede en esta semana es que tu bebé puede reaccionar a la luz que pasa a través de tu panza. Aunque sus ojos estén cerrados todo el tiempo, él ya puede percibir la luz. También puede empezar a escuchar, de hecho, estudios han encontrado que los bebés recién nacidos logran reconocer canciones y melodías que escucharon cuando estaban en la panza de su mama. Lo más lindo de todo esto es que tu bebé reconocerá tu voz al nacer. Recuerda que durante el resto del embarazo tu bebé escuchará cada palabra y cada canción que salga de tu boca, aunque estés hablando con otra persona, tu bebé te escucha siempre. Los recién nacidos reconocen a su madre y se calman cuando la escuchan hablar fuera del vientre.

La piel de tu bebé está llena de venas, y para este momento es aún translucida. Si lo pudieras ver a través de tu panza verías todas las venas de su cuerpo. Esa irrigación sanguínea es la encargada de nutrirlo y ayudarlo a crecer durante estos 9 meses. Y adivina de donde vienen todos esos nutrientes y oxígeno, ¡de tu cuerpo!.

Tú le das todo a tu bebé, nutrientes, oxígeno y un lugar para crecer. Ten en cuenta que tu alimentación en esta etapa es muy importante, todos los nutrientes que consumas los agradecerá tu bebé. La ganancia de peso durante el embarazo dependerá mucho de cada mujer y de cual era su peso antes del embarazo, pero como regla general se recomienda que la ganancia sea lenta (más o menos 1 libra por semana) y no muy acelerada.

Semana 17

Tu bebé es del tamaño de la palma de tu mano y ya pesa aproximadamente 5 onzas. Crece muy rápido y probablemente tú también lo notes en tu cuerpo. Puede que la gente te empiece a preguntar si estas embarazada ya que tu panza no te dejará esconderlo por mucho tiempo más. Tu bebé está practicando su succión para poder alimentarse en tu pecho, por lo que él empieza a chupar sus dedos y a tragar pequeñas cantidades de líquido amniótico. Esto le ayudará al momento de nacer y cuando tenga que alimentarse directamente de tu pecho.

Con mi apetito en aumento durante estas semanas de embarazo, fue un poco abrumador saber qué comer y qué no. Existen muchos mitos sobre la alimentación durante el embarazo. Por eso te lo resumo en las siguientes recomendaciones:

  1. Procura tener una dieta balanceada, con muchas frutas, verduras, granos complejos y proteínas, estas últimas son de especial importancia para el crecimiento de tu bebé.

  2. Consume agua pura de preferencia y limita bebidas carbonatadas y con azúcar.

  3. Evita comer frutas y verduras que no han sido lavadas y desinfectadas.

  4. No te recomiendo consumir lácteos sin pasteurizar, pueden ser muy peligrosos.

  5. Evita a toda costa carnes y mariscos sin cocer como el sashimi y jamones que no hayan pasado por un proceso de cocción.

  6. Evita consumir mariscos altos en mercurio. Puedes consultar a www.ewg.org para saber cuales son los mariscos que debes eliminar de tu dieta. Ten en cuenta que no todos los mariscos son altos en mercurio.

Después de todos estos consejos, el mejor es disfrutar cada bocado. Tu bebé te agradecerá todos los nutrientes que consumas y que lleves una dieta lo más balanceada que puedas.

Semana 18

Tu bebé tiene aproximadamente el tamaño de una pechuga de pollo. Algo muy importante ocurrirá en esta semana, y es que tu bebé ya tiene un set de huellas dactilares únicas en el mundo. También prepárate, ya que esta semana puede que aparezca un síntoma no deseado, el dolor de espalda. Al crecer tu útero, este empuja tu espalda para adelante, tu panza para afuera y esto cambia tu centro de gravedad. El dolor de espalda puede llegar ser muy molesto. Para mi fue uno de los peores síntomas en este trimestre. Me funcionaran las siguientes cosas:

  1. Realizar ejercicio de bajo impacto casi todos los días

  2. Sentarme en una buena postura en una pelota de yoga

  3. Baños calientes y masajes

¡Algo todavía más emocionante esta por suceder!
Pronto podrás sentir a tu bebé moverse dentro de ti. Para mi esto llegó unas semanas después. Definitivamente que tan rápido en el embarazo lo puedas sentir moverse depende de varios factores como:

  1. Si eres de constitución delgada lo puedes sentir antes.

  2. Tus semanas de embarazo (por lo regular la mayoría lo siente entre las 18 y 24 semanas de embarazo).

  3. La posición de tu bebé dentro del útero.

Si estás planeando una última escapada en pareja, este es el trimestre para hacerlo, por algo le llaman la etapa de luna de miel del embarazo. La mayoría de nosotras concuerda que el segundo trimestre es el mejor. La náusea ya desapareció, ya tienes una pancita de embarazo, empieza a notarse ese “glow” de embarazada, pero aún te puedes mover con libertad sin que el peso o la panza te impidan realizar actividades. En el caso de mi esposo y yo, este fue el mejor momento para celebrar una última escapada en pareja (por lo menos por algún tiempo). Recuerda que después del nacimiento de tu bebé, tu relación de pareja se debe ajustar a la nueva rutina y eso puede ser difícil a veces.

Semana 19

Tu bebé es como del tamaño de un mango. Esta semana la piel de tu bebé empezará a cubrirse con una sustancia parecida a queso, llamada vernix caseosa. Pero, ¿porqué estaría cubierto mi bebé de una sustancia que parece queso? Resulta que esta sustancia protege a tu bebé del líquido amniótico y funciona como un humectante de la piel y sin ella tu bebé nacería muy arrugado. Otra de sus funciones es al momento del parto, ya que cumple el efecto de ser protector contra bacterias que tu bebé encontrará al nacer. Por último, al pasar por el canal de parto, la vernix ayuda a que tu bebé se deslice, algo que facilita el proceso de parto natural.

En mi semana 19 experimenté un apetito voraz, ya sin náusea y sintiéndome bien con mi cuerpo que me pedía comida todo el tiempo. Para serte honesta tuve algunos antojos bastante saludables, como: zanahoria con limón y sal, manzana con mantequilla de maní y mucha piña. Pero les mentiría si dijera que solo cosas saludables se me antojaron, ya que empecé con muchas ganas de comer cosas dulces, en especial brownies con helado. Llegué a la conclusión de que no quería descuidar mucho mi alimentación en el embarazo pero también quería poder disfrutar de los antojos sin culpa. Así que, lo que hice fue comer bien casi todas las veces, con excepciones de cumplir mis antojos de manera controlada. Comí delicioso pero también me seguía ejercitando. Como era de esperar mi cuerpo empezó a aumentar de peso y apareció una pancita donde antes había un abdomen plano y nuevas curvas donde antes había músculo. Dentro de todo esto el acostumbrarte a tu nuevo cuerpo puede ser un proceso de adaptación, sin embargo recordé que una ganancia de peso saludable le iba a dar a mi bebé todo lo necesario para crecer y desarrollarse sanamente.

Semana 20

Oficialmente has llegado a la mitad de tu embarazo, es increíble lo rápido que se pasa el tiempo y en lo personal tuve un poco de nostalgia, ya que en 20 semanas más este lindo período llegará a su fin. Esta semana ha sido de las más lindas, una noche antes de dormir me recosté y de repente sentí como burbujas dentro de mi. ¡Era mi bebé! Es increíble el sentir vida dentro de ti y como sus movimientos no son controlados por tu cuerpo. De ahora en adelante uno de mis momentos favoritos del día es antes de dormir que es cuando mi bebé está más activa y se mueve mucho. Otra de mis partes favoritas de estas semanas ha sido mi melena de embarazo. Debido a los altos niveles de estrógeno y progesterona (dos hormonas que se mantienen altas en el embarazo) tu pelo se ve más radiante y saludable. Esto se debe a que la vida del folículo capilar se extiende al mantener altos niveles de estas hormonas. Tu pelo se ve más saludable y abundante. Pero, no te emociones demasiado, esto llegará a su fin en el período post parto, cuando tus hormonas de embarazo disminuyan y se normalice en tu cuerpo. Para la mayoría de mamás la caída de pelo se da alrededor de los 3 y 4 meses y parece ser muy abundante, en realidad se te caerá todo el pelo que no botaste en el embarazo. Pero no te preocupes porque este volverá a crecer. Existe la creencia de que esta caída de pelo es culpa de la lactancia, sin embargo esto es solo un mito. Aún así decidas o no dar lactancia, el pelo igual se caerá debido al descenso de hormonas de embarazo en el período post parto. Así que mi mejor consejo es que lo disfrutes mientras dure.

😊

Semana 21

Durante esta semana tu bebe tendrá un pico de crecimiento. Además, oficialmente ya estas en la segunda mitad de tu embarazo, por lo que tu bebé es del tamaño de un banano. Aunque aún tiene espacio de sobra dentro del útero, al terminar el embarazo ya estará un poco apretado en este espacio. Comer saludable durante todo el embarazo es muy importante para ti y tu bebé. Desde hace algunas semanas tu bebé empezó a tragar pequeñas cantidades de líquido amniótico, este contiene el sabor de lo que tú comes. Se ha demostrado que los bebés aceptan con mucha más facilidad los sabores de las comidas a las cuales estuvieron expuestos en el embarazo mediante el líquido amniótico. Si quieres ayudar a que tu hijo acepte con facilidad las comidas saludables, debes empezar por exponerlo a todos estos sabores durante el embarazo.

Si sientes ambivalencia ante el embarazo, no estás sola. Ahora que tu panza es más evidente y sientes las patadas de tu bebé puedes empezar a tener sentimientos encontrados con respecto a tu embarazo. Podrás fluctuar entre mucha emoción, felicidad y periodos de ansiedad sobre si estás preparada para hacer esto. Lo cierto es que no hay una manera correcta de reaccionar y todas las emociones son válidas. Aunque no sea un tema público, la mayoría de mamás experimenta un poco de esta ambivalencia y ansiedad en especial cuando empiezan a notar los signos del embarazo en su cuerpo.

Semana 22

Probablemente tu bebé ya pesa una libra o más. Aunque los párpados de tu bebé aún no están abiertos, él ya puede percibir la luz desde dentro de tu útero. Esto significa que si le pones una linterna encima muy probablemente lo sentirás moverse como una reacción a luz.

Uno de los efectos más extraños del embarazo es que muchas partes de tu cuerpo han crecido, incluso partes que no esperarías como, ¡TUS PIES!.

Aunque hay una parte de esto que se le puede atribuir a la hinchazón durante el embarazo, otra de las razones por las que tus pies crecen, es debido a la hormona relaxina, aquella que prepara tus ligamentos para el parto. Esta hormona prepara a tu útero para el momento del parto, pero otra de sus funciones es que estira los ligamentos dándole un nuevo tamaño a tus pies. Olvídate de los tacones incómodos por el momento, una de las mejores inversiones que puedes hacer en este momento es comprar zapatos que te hagan sentir cómoda, créeme que tu cuerpo te lo agradecerá.

Si eres como yo, uno de los efectos no deseados del embarazo son los extraños tocando tu panza sin pedir permiso. Aunque es un acto bien intencionado y tu panza es como un imán para las personas, no te sientas mal en decir si te molesta que la toquen sin antes pedir tu permiso. Recuerda que aún tienes muchas semanas más en las que vas a estar embarazada, así que lo mejor es que con una sonrisa puedes digas que te incómoda y que preferirías que te preguntaran antes, la gente entenderá y será mucho más fácil para ti no sentirte invadida.

Semana 23

Tu bebé pesa alrededor de 1 libra, durante las siguientes semanas la ganancia de peso de tu bebé se acelerará bastante y sentirás que tú también ganas peso muy rápido. Durante estas semanas la piel de tu bebé parece muy arrugada y delgada, ya que la piel crece más rápido de lo que él acumula grasa. La piel de tu bebé aún es traslúcida y puedes ver sus órganos y venas a través de ella. Conforme pase el tiempo y tu bebé crezca, su piel será menos traslúcida y empezará a tener el tono de piel que haya heredado.

Puedes empezar a ver que tus pies y manos se comienzan a hinchar ya que tu cuerpo puede estar reteniendo líquidos. Procura usar ropa cómoda y si es necesario compra una nueva talla de zapatos. En lo personal, me tocó subir ½ talla de zapatos y por supuesto a partir de esta semana, ya solo ropa de embarazo. Ver tu cuerpo cambiar es lindo pero también puede ser difícil. Trata de enfocarte en que tu cuerpo está creando un ser humano desde cero y todos estos cambios son necesarios para poder tener un bebé sano.

En esta semana tu bebé es aproximadamente del tamaño de un mango. Cada vez será más obvio que tu panza está creciendo y la gente extraña te puede empezar a felicitar por tu embarazo. Uno de los sentimientos que marcó esta semana para mí fueron los nervios y el estrés. Absolutamente todas las embarazadas tenemos estrés y ansiedad en algún punto del embarazo y es completamente normal. Viene un cambio muy drástico, el cual requerirá que adaptes tu vida a una nueva rutina para ser mamá.

Semana 24

Si te estas preguntando que color de pelo tendrá tu bebé, la respuesta es blanco (por el momento). El pelo de tu bebé aún no tiene pigmento y tampoco su piel. Él escucha todo lo que pasa a su alrededor incluyendo los sonidos de los latidos de tu corazón, los sonidos de tu estómago haciendo la digestión y por supuesto tu voz. Tu bebé te escucha todo el tiempo y su sonido favorito al nacer será tu voz. Cada bebé reconoce la voz de su mamá y de su papá, por lo que podrás notar que se calma cuando escucha estas voces.

Para esta semana tu bebé ya tiene pestañas y cejas, y las facciones se parecerán cada vez más a las de un bebé a término. Puedes notar que tus manos y pies se siguen hinchándose y muy probablemente para este punto ya no seas capaz de usar anillos.

Para la hinchazón te recomiendo lo siguiente:

  1. Evitar el calor, trata de mantenerte en ambientes una temperatura que consideres cómoda.

  2. Realiza ejercicio, el ejercicio ayudará a disminuir la hinchazón y aumentará tú circulación.

  3. Toma bastante agua pura, aunque suene contradictorio porque estás tratando de hacer es deshacerte de tanto líquido, pero si tu cuerpo se mantiene deshidratado, aumentará la retención de agua y empeorará la hinchazón.

Recuerda siempre mantener una alimentación balanceada y tomar mucho agua pura, tu volumen sanguíneo durante el embarazo aumenta aproximadamente 1/3.

Semana 25

Tu bebé pesa aproximadamente una libra y media. Para esta semana tu útero es más o menos del tamaño de una pelota de futbol. Aunque el bebé aún permanece sumergido en líquido amniótico, él ya empieza a practicar la respiración. Desde muy pequeño y todavía dentro de tu panza él se está preparando para ese primer respiro que tomará cuando nazca y sus pulmones se llenen de aire.

Un buen tip para esta semana es que hagas una cita con el dentista. La salud bucal durante el embarazo es muy importante, ya que es común que las encías se inflamen y sangren. Esto se debe a que el aumento de volumen sanguíneo junto con las hormonas de embarazo te hacen más propensa a padecer gingivitis o encías inflamadas. Una buena higiene dental y visitas regulares a tu dentista puede prevenir que padezcas dolor y problemas bucales en esta etapa.

Hablando de otro de los síntomas no deseados, ¿te han despertado tus ronquidos?
Esto ocurre porque se genera un aumento de volumen sanguíneo en las membranas mucosas que puede causar congestión nasal. Cuando estas congestionada no logras respirar bien y es común que comiences a roncar cuando duermes. Para mí este fue uno de los síntomas menos bienvenidos durante el embarazo, viendo el lado positivo mi pareja tiene un sueño muy profundo y nunca lo despertaron mis ronquidos. 😊

Semana 26

Esta semana tu bebé ya pesa 2 libras y cada vez le empezará a quedar más apretado el espacio en tu vientre. Todavía falta gran parte de su desarrollo pero entre las noticias emocionantes ya abrirá sus ojos dentro de tu vientre ya que sus párpados ya no están fusionados. Podrá responder al estímulo desde afuera, en especial su apuntas una luz directamente a tu panza. Pero, aun no te emociones, la vista que tiene no es muy buena y además lo que logra ver adentro tuyo tampoco es muy emocionante. Para esta semana tu bebé también responde a los sonidos fuertes, por ejemplo una alarma cerca o un sonido fuerte inesperado lo podrá asustar.

Una de mis partes favoritas de esta semana fue ver mi ombligo salir. Toda la vida mi ombligo estuvo adentro. Pero, ya que la panza sigue creciendo y el aumento del tamaño de útero busca cada vez más espacio, tu ombligo puede salir. Esta es una de las señales preferidas de las embarazadas.

Por el contrario mi parte menos favorita ha sido el insomnio. Te dicen que uno de los síntomas del embarazo es un sueño que no puedes con el, sin embargo a mí me ocurrió lo contrario. El insomnio se hizo regular en las noches y mi mente daba mil vueltas imaginando todos los cambios que se asomaban. Luego de investigar me di cuenta que aunque no es un tema muy conocido un gran numero de mujeres padece de insomnio en el embarazo, ya sea por molestias como tener que ir al baño cada hora, nausea en el primero trimestre, o simplemente tu mente nunca se apaga como me ha pasado a mí.

Semana 27

Si crees que nadie te escucha cantar en la ducha, ¡te equivocas!
Tu bebé te escucha todo el tiempo, aunque los sonidos no sean tan claros, ya que tu pequeño está sumergido en líquido amniótico y sus oídos cubiertos de vernix (hablaremos de eso más adelante). Desde las conversaciones por teléfono, cuando cantas, cuando platicas con tu pareja y cuando hablas en secreto con alguien, tu bebé será un pequeño receptor de todos los mensajes que salgan de tu boca, sean o no dirigidos a él. Una de mis partes favoritas de esto es que también empieza a reconocer la voz de su papá. Después de tu voz, hay una alta probabilidad de que la segunda voz que más escuche sea la de tu pareja. Uno de mis momentos favoritos del día era cuando mi esposo despertaba y me decía buenos días, y luego inmediatamente le hablaba a mi panza deseándole un feliz día a nuestro bebé.

A partir de esta semana puede que ya no uses tus anillos, tus zapatos ya no te queden (para mí fue mucho antes) pero esto varía de mujer a mujer. Cierto nivel de hinchazón en el embarazo es normal, en especial cuando te acercas a las últimas semanas. Sin embargo, un edema prolongado que no mejora puede ser un signo de preeclampsia. Dos de los síntomas que acompañan la preeclampsia son presión arterial elevada y pérdida de proteína en la orina. Si alguno de estos tres síntomas salen positivos en tus controles de salud, es urgente que hables con tu médico ya que esta es una condición sumamente peligrosa para ti y tu bebé.

Semana 28

Tu bebé se puede estar acomodando en la posición necesaria para el parto. Esta es cabeza abajo, en dirección a la salida más cercana. Durante las siguientes semanas el aumento de peso de tu bebé será mas drástico y rápido, así como el tuyo.

¿Has notado cambios en la coloración de tu piel? En lo personal este signo de embarazo me empezó a afectar. Por ejemplo, todas mis pecas y lunares (soy muy pecosa) se oscurecieron más y crecieron en tamaño. Las hormonas de embarazo son las encargadas (nuevamente) del cambio en la coloración de tu piel. La máscara del embarazo también es otro signo de coloración de tu piel, la cual se caracteriza por estar arriba del labio superior y en los cachetes. Si estas preocupada por todos estos cambios de color en tu piel y la aparición de nuevas pecas, déjame decirte que no hay mucho que podamos hacer. Ya que son cambios que se deben a las hormonas del embarazo, no notarás una mejoría hasta después de haber nacido tu bebé y que tu sistema hormonal se vuelva a regular.

Lo que sí puedes hacer el procurar controlarlo y evitar que empeore. Te dejo los siguientes consejos para que puedas aplicarlos en caso notes que tu piel se está manchando:

  1. Usa siempre protector solar, el sol puede empeorar las manchas y hacerlas más oscuras, así que aplica todos los días un protector solar en tu cara y en las áreas expuestas al sol.

  2. Consume mucho ácido fólico: algunos estudios demuestran que una deficiencia de ácido fólico puede empeorar este síntoma.

  3. Aprovecha el corrector: si esto está siendo un problema que interfiere con tu autoestima, recuerda que siempre puedes aplicarlo.

Semana 29

Durante esta semana tu bebé puede estar pesando de 2.5 a 3 libras, y en las siguientes semanas, hasta terminar el embarazo, podrá duplicar y hasta triplicar su peso. Su piel se empezará a ver menos arrugada ya que la grasa que irá acumulando lo hará verse más llenito y menos arrugado. Estos depósitos de grasa también son los encargados de darle esas mejillas de bebé que nos hacen sonreír. Este es un buen momento para empezar a contar patadas y movimientos. Podrás notar que luego de comer, tu bebé estará más activo y es una buena práctica contar sus movimientos por lo menos dos veces al día. Estos habrán pasado de sentirse muy leves como en la semana 20, a movimientos fuertes y a veces bruscos, ya que se queda lentamente sin espacio.

En mi caso, mi bebé está más activa durante la noche, antes de acostarme a dormir y le encanta moverse en las madrugadas, así que poco a poco me he ido despidiendo del sueño, ya que existe una fiesta en mi panza entre 3 y 4 a. m. Pero no todas son malas noticias. Mi parte favorita de esta etapa ha sido el pelo y la famosa melena de embarazada de la que todos hablan y muchas envidian. Nuevamente agradecemos a …. ¡Las hormonas!
Podrás notar que se cae mucho menos pelo cuando te bañas y luce más sano y más vivo. Sin embargo también podrás notar que ahora tienes pelo en lugares no deseados, no todo puede ser color de rosa. Las uñas también crecen más fuertes y sanas durante el embarazo y muchas dicen que las pastillas prenatales tienen que ver en este cambio positivo en tu apariencia. Sin embargo, es una combinación de una buena nutrición, tomar tus prenatales todos los días y las maravillosas hormonas de embarazo. Aunque tú te sientas hinchada, cansada y que ya no puedes con la panza, la gente siempre pensará lo linda que te ves embarazada.

Semana 30

Tu bebé es del tamaño aproximado de un repollo, y durante las siguientes semanas su ganancia de peso será de casi media libra por semana, por lo que seguro lo notarás en tu cuerpo también. El cerebro de tu bebé también se desarrolla a un paso acelerado. En las siguientes semanas, tu bebé acumulará más masa cerebral y los pequeños pliegues en su cerebro se desarrollarán más. Pero mientras tu bebé desarrolla su cerebro, parece que tú dejaste olvidado el tuyo. Si sientes que no logras recordar nada de lo que tenías que hacer y tu cabeza está en otro lado, no estas sola. Se le llama "cerebro de embarazada".

Entre todos los cambios, preparar las cosas que necesitas para la llegada de tu bebé y los sentimientos encontrados en esta etapa, muy probablemente tu rendimiento haya disminuido en el trabajo. No estás distraída, solo estás enfocada en otras cosas. Esta etapa de despiste es muy común durante el embarazo y sobre todo mientras se acerca la fecha de conocer a tu bebé, estás enfocada en muchas otras cosas que no involucran tu trabajo. Para mí, es una mezcla de sentimientos, estoy emocionada, feliz, nerviosa y muy ansiosa por el cambio tan grande que se acerca. Casi nadie te lo dice, pero la mayoría vive también un poco, o mucha ansiedad, alrededor del cambio más grande que vivirás durante tu vida… El convertirte en mamá.

Semana 31

Tu bebé tiene el tamaño aproximado de un coco. En estas semanas tu bebé dormirá un poco más ya que durante el sueño se crean muchas de las conexiones neuronales en su cerebro. Tu útero crece cada vez más y esto causa que todos tus órganos se vean empujados y apretados para hacer espacio para tu bebé. Si sientes que te cuesta respirar y luego de caminar unos pasos parece que hubieras corrido un maratón, no estas sola. Quedarse sin aliento es de las cosas más normales en las últimas semanas de embarazo, tus pulmones cada vez se quedan sin espacio ya que tu útero reclama cada vez más espacio dentro de tu cuerpo. Procura pararte recta y cuando duermas dormir del lado ya que de esta manera estarás quitando el peso de encima de tus pulmones y te será más fácil respirar.

Estas ultimas semanas pueden ser algo incómodas, entre quedarte sin aliento y puedes notar que tus manos y pies terminan hinchados al regresar a casa. Toda esta acumulación de líquido es bastante normal, sin embargo siempre te debes asegurar que no vaya acompañada de presión arterial alta, lo cual puede ser sumamente peligroso. Te recomiendo que al regresar a casa pongas tus pies sobre una superficie más alta, esto te ayudará con la inflamación. El ejercicio también te funciona para ayudar a desinflamar las extremidades, una caminata, un poco de natación o unos minutos de elíptica son suficientes para que puedas ver una mejoría.

Semana 32

Estás ya en el octavo mes de embarazo, no te falta mucho para conocer a tu bebé. Mientras el cansancio aumenta, también los nervios y la expectativa del día que finalmente llegarás a conocer a tu bebé. Mientras tu estas en mil vueltas alistando todo para su llegada, tu bebé duerme más estos días y sus movimientos pueden disminuir debido a esto. Durante esta semana noté que mi bebé se movía mucho menos y me asusté, luego de leer sobre el tema entendí que mi los bebés para esta semana ya tiene patrones de sueño establecidos y por eso notaba que ella se movía mucho en la tarde pero en la noche y en las mañanas ya no. Probablemente cuando nazca mi bebé sus horas de más actividad serán las de la tarde.

Otra de los síntomas de embarazo en esta semana son las contracciones de Braxton Hicks, estas son contracciones en las que tu útero se prepara para el parto. Muchas mamas, en especial las primerizas, no se dan cuenta cuando las tienen. Si notas que tu vientre se endurece por unos 30 segundos y luego vuelve a la normalidad esta puede ser la causa. Por lo regular mejoran cuando te mueves o cambias de posición.

Semana 33

Tu bebé pesa alrededor de 4 libras y media y la ganancia de peso de ahora en adelante será aproximadamente media libra por semana. Por primera vez en todo tu embarazo hay más bebé que líquido amniótico. Esto significa que los movimientos y sus patadas se sentirán más fuertes cada vez ya que no hay líquido amniótico que los atenúe. Tu bebé ya logra diferenciar entre el día y la noche, la luz se filtra a través de tu vientre y tu bebé logra reconocer entre día y noche. Pero, aún no te emociones, esto no significa que sus ciclos del sueño concuerdan con los tuyos y dormirá toda la noche. En especial cuando son recién nacidos, los bebés necesitarán levantarse varias veces durante la noche para poder alimentarse.

Durante esta semana realicé que lo que faltaba para que mi bebé llegara ya era realmente poco, con una mezcla de emoción, miedo y nervios es común que todas las embarazadas empecemos lo que se conoce como "nesting". Este término se refiere a la preparación de todas las cosas que necesita tu bebé antes de su llegada (o por lo menos las que creemos que necesita). En lo personal para mí esto fue: arreglar la ropa por tallas, decorar el cuarto, armar su moisés y poner la silla de carro. Para ser realista es una etapa de mucha emoción pero también de muchos nervios y a veces miedo al cambio.

Semana 34

Esta semana tu bebé tiene aproximadamente el tamaño de una piña. Y muy probablemente pensaste que ya ni había más espacio para donde tu útero pudiera crecer, pero… Prepárate tu útero está en la capacidad de estirarse aún más y esa panza que crees que ya pesa bastante cada vez será más difícil de llevar de arriba para abajo. Es por esto que muchas mamás en la recta final del embarazo ya quieren que nazca su bebé, porque te soy honesta, algunas veces es realmente incomodo poder moverte con tanto bebé y tanta panza todo el tiempo.

Esta semana tu bebé empezará a cubrirse más de vernix caseosa. Esta es una sustancia que tiene varias funciones y su apariencia es cómo la del queso cottage. Entre algunas de las funciones del vernix es que funciona como antimicrobiano, esta al mismo tiempo es una barrera protectora para cuando tu bebé se encuentre expuesto a nuevas bacterias en el momento del nacimiento. Segundo, esta sustancia también hace el paso por el canal de parto mucho más fácil para ti, ya que funciona como un deslizante natural. Tercero, esta sustancia también ayuda a tu bebé a mantener su temperatura corporal y no perder calor. Es por esto que la Organización Mundial de la Salud recomienda esperar por lo menos 24 horas después del parto para bañar al bebé ya que lo ideal es aprovechar todos los beneficios de esta sustancia natural y maravillosa.

Semana 35

¡Estas más cerca de conocer a tu bebé de lo que te imaginas! En casi 5 semanas tendrás a un bebé en brazos. Tu bebé pesa un poco más de 5 libras y cada vez acumula más grasa. El peso que aumente de aquí al nacimiento será casi solo grasa la cual le dará esos rollitos en las piernas que a todas nos enloquecen. Con este rápido aumento de peso cada vez queda menos espacio para que se mueva y los movimientos podrán pasar de sentirse bruscos y repentinos a sentirse más lentos y cerca de ti. Tu cuerpo se está preparando para el parto y puede que ya hayas notado las contracciones de Braxton Hicks, estas son contracciones de prueba que pueden haber empezado ya semanas atrás y se sienten durante unos segundos cuando tu vientre se endurece bastante. Junto con las contracciones tu bebé también se está preparando para ese gran momento del parto. Ya para esta semana la mayoría de los bebés están en posición cefálica (primero sale cabeza y luego el cuerpo).

Para poder ayudarte en el parto la cabeza de tu bebé es moldeable. Sí, leíste bien, moldeable. Esto significa que los huesos de su cráneo aún no están fusionados lo que le permite adoptar la forma del canal de parto y poder atravesarlo más fácilmente. No te asustes si tu bebé nace con una forma de cono en la cabeza, estos huesos pronto se vuelven a re acomodar y su cabeza se verá normal nuevamente.

Semana 36

Tu bebé sigue creciendo y su tamaño es apropiadamente el de una lechuga romana. Para esta semana tu bebé puede haber empezado a descender y ya no provocar tanta presión sobre tu vientre, lo que hará más fácil respirar y poder comer. La ganancia de peso de tu bebé es casi de 1 onza por día. Mientras tu bebé crece y se desarrolla, también va desapareciendo el lanugo y disminuye la cantidad de vernix que lo cubre. Estás muy cerca de conocer a tu bebé por lo que te recomiendo ocuparte de algunas cosas antes que haga su llegada al mundo. Una de las cosas que hice en esta semana fue poner la silla de carro, ya que no quieres salir del hospital con tu bebé y encontrarte con que no tienes donde ponerlo en el carro. También puedes empezar a lavar la ropa que usará primero o por lo menos la del primer mes.

Este es un buen momento para empezar tu maleta del hospital. Recuerda que esta debe incluir tanto tus cosas como las cosas que necesitará tu bebé en su llegada. Te recomiendo también prepararte para la lactancia. Empieza a averiguar sobre servicios de consultoría en lactancia y contacta un grupo de apoyo, créeme lo vas a necesitar. La lactancia parece fácil pero en las primeras semanas puede ser todo un reto.

Semana 37

La ganancia de peso para estas semanas es más o menos de media libra a la semana. Tu bebé sigue creciendo y desarrollándose. Un bebé no es considerado a término hasta cumplir la semana 38, por lo que si tu bebé nace esta semana aún sería clasificado como un prematuro tardío. Algunos estudios resaltan que las mamás de varones ganan más peso que las mamás de niñas. Estas ultimas semanas puedes sentir mucho dolor pélvico ya que el peso de tu bebé recae sobre tu pelvis y presiona constantemente.

Si no has hablado sobre el post parto en tu lugar de trabajo, este es un buen momento para hacerlo. Dependiendo de donde trabajes y el país en dónde vivas puedes optar a quedarte con tu bebé algunos meses durante este periodo. Al mismo tiempo, si planeas dar lactancia, te recomiendo preguntar sobre algún espacio en tu lugar de trabajo donde puedas extraerte leche para continuar con la lactancia. Muchas empresas tienen políticas amigables con la lactancia y a veces hasta salas de lactancia en donde puedes relajarte y contar con la privacidad para la extracción de leche.

Te recomiendo también hablar con tu pareja sobe las primeras semanas post parto. Este es un periodo altamente demandante en donde te podrás sentir abrumada entre más necesidades de tu nuevo bebé. El contar con una red de apoyo es muy importante ya que podrás pedir ayuda para las tareas de la casa y sobre todo necesitarás todo el apoyo emocional posible.

Semana 38

Tu bebé es más o menos del tamaño de una sandía. Durante estas semanas ya no ganará peso tan rápidamente y poco a poco perderá todo ese lanugo que lo cubrió la mayoría del embarazo. El cuerpo de tu bebé se está preparando para ese primer respiro y produce una sustancia llamada surfactante la cual se encarga que los alveolos en el sistema respiratorio puedan llenarse de aire. Si has notado un liquido de color amarillo en tus pechos este es el calostro. Esta es la primera leche que produce tu cuerpo para alimentar a tu bebé. Es alto en proteínas y sobre todo en defensas. Recuerda que tu bebé nunca ha estado expuesto a las bacterias del mundo exterior por lo que necesita toda la protección posible. El calostro se encarga de empezar a preparar su sistema inmune con todas las defensas necesarias. Algo muy especial sobre la leche materna es que la leche de cada madre es única y especifica para su bebé. Esto quiere decir que tu cuerpo formula la mezcla perfecta para tu bebé y que si vuelves a tener otro bebé en un futuro la formulación será diferente.

Un buen tip para estas semanas de embarazo es planificar tus comidas. Recuerda que luego que llegue tu bebé no tendrás mucho tiempo libre para las tareas del hogar. Procura llenar tu despensa y tu freezer con comidas saludables y nutritivas que te ayuden a recuperar las fuerzas después del parto.

Semana 39

Tu bebé podría nacer en cualquier momento, mientras los nervios y la emoción se acumulan poco a poco, tu bebé se prepara para su entrada al mundo. Puede que hayas llegado a ese punto de dejar de disfrutar el embarazo y ya solo pensar: ¿En qué momento saldrá? Estas últimas semanas pueden ser realmente incómodas y duras para tu cuerpo. Todo el peso extra, la hinchazón y el dolor de espalda y de pelvis pueden hacer que olvides lo lindo que es estar embarazada. Por eso le llaman al segundo trimestre la luna de miel de embarazo ya que te sientes embarazada pero aún no han aparecido todos estos síntomas. Puedes ya tener a mano tu plan de parto o continuar trabajando en él. Este es un documento que te recomiendo compartir con tu equipo de médicos (ginecólogo o en algunos casos partera y pediatra). Aquí puedes detallar un poco sobre cuales son tus deseos en el parto y cómo te gustaría que se llevara a cabo. En el momento y sobre la marcha probablemente no sea el mejor momento para tomar una decisión muy importante en medio de una contracción.

Si en cambio ya te programaron para cesárea, aún puedes pedir ciertas cosas que podrán ayudarte a tomar un rol más activo en el nacimiento de tu bebé. Por ejemplo, puedes pedir que no lo bañen inmediatamente sino que te lo entreguen para hacer contacto piel a piel. Este contacto los ayudará a empezar a vincularse y conocerse y sobre todo te ayudará a que la lactancia se lleve a cabo más fácilmente.

Semana 40

Tu bebé puede que ya haya nacido o aun estés en la dulce espera. Aproximadamente un 30% de los bebés nacen después de su fecha estimada de parto. Por eso se le llama fecha estimada porque es únicamente una estimación sobre cuándo podrá nacer tu bebé, pero recuerda cada quien nace a su tiempo y en su momento. A partir de estas semanas probablemente ya tu familia y amigos estén muy al pendiente del progreso y cómo vas, y muchas veces toda esa atención extra puede resultar más estresante ya que constantemente te recuerdan que están a la espera del parto. Intenta hacer los últimos mandados pendientes y trata de relajarte, recuerda que tu cuerpo sabe cómo y cuando parir y este es un trabajo que solo tú y tu bebé harán como equipo. Si estas ansiosa pensando en cómo cabrá un bebé de aproximadamente 8 libras por allí abajo, no lo pienses demasiado. Recuerda que la capacidad de parir no está relacionada a tu tamaño, ni el de tus caderas, si no dependerá de cómo vaya avanzado el trabajo de parto y dilatando tu cérvix.

Procura realizar ejercicios para el parto en una pelota de yoga, estos puedes ayudar mucho a que la pelvis se vaya abriendo poco a poco y a tener un trabajo de parto más rápido y menos doloroso. Es importante que cuentes con un par de contactos de emergencia en caso que empieces trabajo de parto y te encuentres sola. Habla con tu pareja al respecto y en caso que este no pueda atender tus llamadas siempre, evalúa quién será la siguiente persona que puedas contactar.

Semana 41 y 42

Tu fecha estimada de parto llegó y ya se fue. Puede que estés muy ansiosa en este punto pensando en porque tu bebé aún no aparece. Únicamente un 5% de los bebés nace en su fecha estimada de parto y un gran numero decide quedarse unos días extra habitando tu vientre muy cómodamente. Uno de los primeros signos de que el trabajo de parto está cerca es que tengas diarrea, si ya sé, no es exactamente el síntoma que todas deseamos. Pero al prepararse tu cuerpo para tener a tu bebé los músculos se relajan y esto causa también que tu sistema digestivo se relaje. La ruptura de la bolsa o el saco amniótico puede ser repentino (como casi siempre aparece en las películas) pero la mayoría de las veces esta empieza con un goteo de líquido claro y sin olor.

En cuanto a los partos y las contracciones cada una es diferente. Puede que las contracciones empiecen muy lentamente y parecidas a dolores menstruales, el dolor puede ser también en la espalda e irradiar hacia enfrente. Procura moverte cuando haya llegado el momento del trabajo de parto, el movimiento te puede ayudar enormemente a colocar al bebé en una posición optima para el nacimiento, la cual es cabeza primero y luego cuerpo. Es importante también que si te es posible comas e ingieras líquidos durante el trabajo de parto, imagínalo como un maratón, tu cuerpo no seria capaz de correrla sin combustible. Por último, confía en ti, confía en tu cuerpo y en tu bebé la espera acaba pronto y llega ese mágico momento de verle a los ojos por primera vez.



L.CAM.MKT.CC.08.2019.1103


Yo estoy...